Los días felices

Los días felices, de Mara Torres

corrección de textos

El título de este libro ya fue un reclamo para mí. Y ya sé que fiarse exclusivamente del título no es fiable y no garantiza absolutamente nada, por eso lo siguiente que hice nada más verlo fue leer la sinopsis. Y ya sé que fiarse también de la sinopsis no es fiable y no garantiza absolutamente nada, por eso lo siguiente que hice nada más leerla fue comprármelo. Lo sé, cualquiera hubiera hecho lo mismo que yo.

Y no me equivoqué. Mara Torres escribe con muy buen gusto esta novela inspiradora y realista que hace reflexionar sobre el devenir de la vida, las relaciones y la amistad. Con una narración sencilla y directa, Torres consigue engancharte desde las primeras páginas, obligándote a seguir leyendo para descubrir los hechos que llevaron al protagonista a la situación con la que comienza esta historia.

La sinopsis dice así:

«Si el ser humano quiere saber cómo es su vida solo tiene que observar su día de cumpleaños cada cinco años desde la mañana a la noche. Porque cada cinco años el mundo cambia y cuando uno se quiere dar cuenta, es otro.»

Miguel recibe una tarde la llamada inesperada de Claudia. A partir de su encuentro, la novela narra la vida de Miguel contada a través del día de su cumpleaños cada cinco años: el tiempo en Cambria; la relación con su mejor amigo; la universidad; la ciudad; y, sobre todo, los sentimientos y sus contrapartidas. 

Una premisa que me ganó desde el minuto uno, y que no me ha decepcionado en absoluto. Quizás se hace un poco corto y deja con ganas de más, pero merece la pena. Este libro me ha hecho pensar en mí, en mi vida y en dónde estaba y qué hacía hace cinco años. Es inevitable preguntarse de dónde se viene y hacia dónde se va, si se ha aprovechado lo que se lleva de vida y si se quiere cambiar algo para que, dentro de cinco años, se mire hacia atrás y se pueda sonreír con plenitud.

Meterse en la piel de Miguel no es tarea difícil y probablemente pienses en alguien cada vez que se habla de Claudia. Y es que, aunque somos muy diferentes los unos de los otros, todos compartimos algunas cosas en común, como sonreír con nostalgia al recordar del pasado los días felices.

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