El almanaque de mi padre

El almanaque de mi padre, de Jiro Taniguchi

corrección de textos

Los mejores momentos de la vida son aquellos que te hacen feliz sin que lo esperes. Este libro fue uno de esos momentos. Llevaba tiempo queriendo leer a Jiro Taniguchi, muchos amigos ya me habían dicho que sus libros eran una maravilla. Y como suele pasar con los buenos amigos, esos que son de verdad, no se equivocaban cuando me recomendaban leerle.

Para ser sincera, no tenía ni idea de qué iba este libro cuando llegó a mis manos. Tenía claro que quería leer al autor, pero no había investigado sobre los argumentos de sus libros y no elegí este por nada en especial. Sencillamente apareció en mi camino y llegó el momento de conocer al señor Taniguchi. Bendito momento.

El almanaque de mi padre es una novela gráfica entrañable, tiene unas ilustraciones a color preciosas, los personajes son muy expresivos y los paisajes son una auténtica delicia. Sin duda es una de las novelas gráficas más bellas que he leído. Es una historia entrañable, realista y sensible sobre la vida, los lazos familiares, los conflictos personales y la importancia del amor.

Esta es la sinopsis:

“Al morir su padre, al que hacía años que no veía, Youichi asiste a su funeral con cierta sensación de alejamiento emocional. Su padre es para él un virtual desconocido, por el que nunca ha sentido afecto y al que ha llegado a considerar como un ser mediocre y oscuro. A través de recuerdos borrosos, de comentarios de allegados de su padre y de fotografías, el protagonista irá recomponiendo una imagen más compleja de su padre a la vez que arrojará nueva luz sobre su relación con él y con su madre.”

Sumergida entre sus páginas se me despertaron muchos sentimientos. Me removió como un terremoto por dentro. Además, lo leí durante el confinamiento por el Covid-19, así que estaba realmente sensible y esta historia se me tatuó en las venas.

Me encantaría que mi humilde recomendación (que no por ser humilde tiene menos valor) fuera suficiente para que leer este libro se convirtiera en casi una necesidad, pero soy consciente de que eso es muy difícil. Aunque no por eso voy a dejar de intentarlo: los retos difíciles suponen los logros más gratificantes.

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